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ECONOMÍA EN TIEMPO REAL / LA ERA DE LAS EXTINCIONES


El ser humano solo existe en el planeta Tierra desde hace muy poco.

Como conseguir una sociedad más dinámica, “líquida”, que haga sostenible la vida y la producción de bienes y servicios.


Toda nuestra arrogancia es pura fantasía si nos comparamos a aquellos seres que nos precedieron. Ellos también dominaron este planeta y en algunos casos lo hicieron suyo, y en todos estos casos desaparecieron sin que apenas queden vestigios. ¿Por qué el hombre no va a seguir ese mismo camino?

Tres grandes acontecimientos están ya marcando una nueva era que cambiara de manera drástica la forma de vida que conocemos. La era de las extinciones se acerca y solo nos queda pensar, que vamos a hacer con aquellos que queden atrás. ¿Por qué digo esto?

En primer lugar, porque el sistema productivo actual está llegando a sus límites. LA LEY DE RENDIMIENTOS DECRECIENTES, que ha dirigido la economía clásica está a punto de colapsarse, si el ser humano no incorpora con la rapidez necesaria  los cambios legislativos, sociales y culturales que la harían posible a corto plazo. La productividad esta en los aspectos “líquidos” de los intercambios comerciales, no en el surgimiento de un producto u otro. ¿De qué hablamos?


Por un consumo responsable

Hablamos de compartir, de dar a cada uno “lo que necesite” desde el punto de vista de consumo. Ya hemos visto, que hemos superado el Malthusianismo[2],aquel espectro que amenazaba con el colapso de la raza humana al  final del siglo XIX, cuando había 1000 millones de personas y la humanidad era incapaz de dar de comer a la explosión demográfica que se iba a producir. 135 años después somos 7000 millones y el problema es el 25% de comida, alimentos, ropa, utensilios y aparatos fijos y móviles que se tira por un consumo excesivo. Aun en el desierto de Jordania, he visto un Toyota de los años 60´en pleno siglo XXI, cuando en el mundo occidental es un coche de colección.  Debemos trabajar por un consumo responsable.  Aprender a reciclar dicho exceso. Las hambrunas de hoy no son un problema de producción, sino de distribución. La economía colaborativa nace para incidir que el uso de bienes no es incompatible con el bienestar, y que aun en aquellas actividades tachadas de oportunistas late una filosofía de racionalizar el uso y consumo de bienes. La explotación de recursos excedentes, reciclados y su uso alternativo es un sector económico de creciente  éxito, tanto en productos, como en usos de esos productos, ropa, coche o  vivienda.

Esto son los aspectos “liquidos”, aquellos que nacen de la adaptación a la demanda, sin necesidad de aumento de la producción, sin gasto plus de agua, combustible, energía, y tiempo.

La economía de las relaciones comerciales, nuevas realidades y entornos productivos.

El actual entorno económico basado en  la especulación bursátil, junto a la creciente ascendencia de empresas cuyos activos no son tangibles, ha hecho crecer el pesimismo en los grandes inversores que mueven la bolsa en el mundo. Frente a cualquier deterioro de la economía, estas empresas no tienen activos con los cuales afrontar hipotéticos descensos bruscos en la cotización. El dinero desaparecería de los mercados y no tendría contraprestación en activos reales.

Si Facebook o Google, bajaran bruscamente su cotización un 30% y con ellas decenas de empresas de la llamada economía digital, estas empresas no tendrían con qué cubrir dichas perdidas, y el dinero se volatilizaría, arruinando a miles de fondos, que soportan planes de pensiones de millones de personas en el mundo. El desastre sería catastrófico. En la anterior crisis del 2008, al caer bruscamente las bolsas, los activos eran reales, miles de hipotecas sobrevaloradas cuya contraprestación eran las viviendas. Ver reflexiones contrastadas al respecto en el siguiente enlace: https://actualidad.rt.com/economia/196229-soros-advertir-repeticion-crisis

¿Qué podemos hacer? Una sociedad liquida, moldeable y flexible a los vaivenes de la economía y demanda de bienes y servicio, necesita de un nuevo sector industrial, personalizado. La aplicación de las impresoras 3D tendrían mucho que decir. Esta tecnología es líquida, adaptativa, moldeable en tiempo real, y sería la respuesta a la re-industrialización del mundo occidental, una industrialización de diseño continuo, sin necesidad de logísticas gigantescas, adaptadas a cada necesidad o demanda, independiente de la cantidad.

El uso del big data y la ciencia de los datos, nos sitúa en los entornos líquidos, necesarios para hacer compatible la producción, la sostenibilidad, y la producción en tiempo real, y no gastaremos energía o agua en producción con pérdidas debido al deterioro de lo excedente.

El cálculo de probabilidad y el estudio de la capacidad de ocurrencia, la capacidad de que las cosas ocurran tal y como se ha diseñado, es el nuevo oráculo del mundo actual y venidero. Economía sostenible, productividad y crecimiento con puestos de trabajos de calidad es posible si acometemos los cambios necesarios. Es un problema de aceptar y adaptación. Y sino la extinción  de un mundo caduco nos cojera sin los deberes hechos. Ya solo podemos cambiar el futuro para no volverlo a repetir.


Julian Glez – Business Development Manager SPECTRUMFEST

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